«

»

Sep 29

Preguntas y respuestas sobre el Santo Rosario

Padre disculpe de pronto mi ignorancia en cuánto a las preguntas que le voy a consultar:
De pequeña yo era muy devota de la Virgen con el tiempo al escuchar tantos comentarios algunos como María no es intercesora, por lo tanto no se le pueden pedir favores a ella; en mi se fueron creando dudas y me he apartado mucho ya no rezo el Rosario casi. Quisiera saber padre si en la Biblia algún pasaje habla sobre la intersección de María por nosotros y me podría repetir el origen del Rosario.
Padre le agradezco de antemano el tiempo que dedica para leer este mensaje y espero no haberlo molestado.

Respuesta

1. Muchas de las cosas en las que creemos los cristianos (como la Santísima Trinidad – la palabra “Trinidad” no aparece en la Biblia) no aparecen en la Biblia porque además de la Biblia, como nos dice San Pablo, existen por la Sagrada Tradición. Mire, el papel que desempeña María, primeramente consiste en que ella va donde su hijo y pide por nosotros tal como lo hizo en las bodas de Caná de Galilea del capítulo 2 de Juan. En vez de pedirle directamente a Jesús los necesitados fueron a María su Madre. Ellos sabían que Jesús podía obrar un milagro pero fueron a María porque ellos sabían que Él no iba a resistir la petición de su Madre en favor de los necesitados. 

Empecemos por ver que el vino es una cosa muy mundana y además para ser utilizado en una fiesta. La mayoría de las cosas que los cristianos piden a Jesús son de mayor importancia. Y no es que Jesús no puede oírnos o no nos responde, no, es que la respuesta vendrá aseguradamente cuando se le entrega a su Virgen Madre. Los necesitados en el Evangelio sabían esto y se aprovecharon de la presencia de María para pedirle algo a Jesús. No permitamos que los necios ni los incrédulos en la TOTAL Y COMPLETA PALABRA DE DIOS nos roben la paz interior que nos dio Jesús al entregarnos su Madre desde la cruz. Ella sí puede pedir por nosotros.

2. El Ave María se compone de 2 partes: El saludo del Ángel Gabriel: “Dios te salve María, llena de gracia, el Señor es contigo” (Lucas 1:28) y las palabras de su prima Isabel durante la Visitación: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre” (Lucas 1:42). La Iglesia compuso la segunda parte porque siguió aumentando la devoción a María como Madre de Dios y el conocimiento del poder que ella sí tiene con su Hijo, y que proviene de su Hijo, al interceder por nosotros. A la Madre de Jesús le es imposible pedir algo que no nos convenga y nos ilumine el camino hacia la salvación. Si Jesús es Dios, que es lo que los herejes que seguían el Arianismo querían negar, entonces María es Madre de Dios pues a Jesús no lo podemos dividir en dos pedazos o partes que manipulamos a nuestra conveniencia. O creemos que Él es poseedor de dos naturalezas Divina y Humana o no lo creemos. Él es Dios y hombre verdadero en una sola persona. No pretendamos decir que sólo lo humano nació de María y que más luego misteriosamente – así negando que ella es la plena de gracia – Jesús asumió su Divinidad. Esto es una de las herejías más antiguas del mundo y por cierto una que hoy día continúa en los corazones de los incrédulos.

3. El Rosario ya había aparecido, desarrollándose como devoción completa, para el siglo 11. San Damiano (quien murió en 1072) testificó que el Ave María ya era una oración favorita en la Iglesia. En el sínodo de París del año 1210 los obispos deseaban que los fieles conocieran dicha oración a María en unión al Padrenuestro y el Credo. Según la leyenda que promovía Alan de Rupe, monje dominico del siglo 15, fue Santo Domingo quien primero promovió el Rosario vigorosamente en el siglo 12. Pero el Rosario tiene sus principios en la gente, el pueblo de Dios. El aceptar el Ave María fue fácil para el pueblo de Dios, pero el uso del Rosario, 5 misterios con 5 decenas de Ave Marías, empezó por ser un saludo y no una oración en sí. O sea, como hacen hoy día al disparar rifles saludando a alguien quien dio gran servicio a su país, el Rosario parece tener el mismo carácter de saludo. Es como el aplauso que se le da al quien hizo una obra buena. Cuanto mejor la obra mayor las veces que se ofrece dicho gesto de apreciación. Las palabras del Ave María eran acompañadas de genuflexiones u otros gestos repetitivos de reverencia. Esto se desarrollaba de varias formas. Los 150 salmos del Oficio Divino fueron en este tiempo divididos en grupos de 50 y así proclamados por aquellos de gran educación y los religiosos en comunidad. Y aquí está lo del Rosario. Cuando estos mismos se encontraban muy ocupados decían entonces el Ave María 50 o 150 veces. Así que antes que Santo Domingo naciera ya esta oración era conocida y la práctica de la repetición del Ave María se desarrollaba. Gradualmente se le añadió todo lo demás.

Estos datos fueron compuestos usando el artículo del Padre Herbet Thurston S.J. que aparece en “The Catholic Encyclopedia” 1942 y en “Our Sunday Visitor’s Catholic Encyclopedia” 1991 editada por el Padre Stravinskas.

En fin, ten mucho amor por la oración. El Rosario ha de conducirte a una entrega mayor a Dios tal como lo hizo la Virgen Madre de Jesús. Que Dios te bendiga,

Padre Luis.

(EWTN)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!